En minería, la seguridad es mucho más que cumplir procedimientos y estándares. Es una responsabilidad que comienza antes de cada tarea y que tiene un objetivo fundamental: proteger la vida y la integridad de las personas.
Cada operación requiere planificación, evaluación de riesgos y una ejecución rigurosa. La prevención en minería permite anticiparse a los peligros y evitar que una condición de riesgo se transforme en un accidente.
Y es que una operación segura también es una operación más confiable. Identificar riesgos, cumplir procedimientos y mantener controles efectivos contribuye a reducir accidentes laborales, detenciones no programadas y pérdidas operacionales.
Por eso, la seguridad en minería y la continuidad operacional deben entenderse como parte de un mismo objetivo. Una cultura preventiva sólida favorece el desarrollo de actividades con mayor control, eficiencia y confiabilidad, protegiendo a las personas y los procesos.
Un trabajo seguro se construye en cada decisión. Es por eso que antes de comenzar una tarea es fundamental identificar los peligros, evaluar los riesgos y verificar que los controles estén implementados. En este contexto, el programa Liderazgo en Terreno que llevamos a cabo en ST, es clave para mantener una comunicación permanente, reforzar los procedimientos y detener una actividad cuando las condiciones no sean seguras.
La verificación de herramientas y equipos, el uso correcto de elementos de protección personal (EPP) y el análisis de riesgos son acciones esenciales para lograr lo anterior.
Una cultura de seguridad que todos construimos
La prevención es un compromiso transversal, y en ST creemos que ninguna tarea es tan urgente como para poner en riesgo la vida de una persona. Por eso, trabajamos para fortalecer una cultura de seguridad basada en la prevención, el autocuidado, el liderazgo y el cumplimiento de nuestros estándares.
Porque prevenir no solo significa evitar accidentes: significa cuidar a las personas, proteger las operaciones y asegurar la continuidad de los procesos mineros. Y es que en una Industria que exige productividad, eficiencia y continuidad operacional, la seguridad debe estar presente en cada etapa del trabajo.
El autocuidado es también una parte fundamental de nuestra cultura de seguridad y por eso es que creemos que ninguna tarea comienza sin sus controles críticos. Esto significa asumir un rol activo en la protección de nuestra propia vida y la de quienes nos rodean, tomando decisiones responsables, identificando los riesgos y actuando de manera segura en cada momento. Hoy, en ST, reforzamos este concepto como una práctica cotidiana que nos invita a detenernos, pensar y actuar siempre poniendo la vida en primer lugar.
Anticiparnos a los riesgos, planificar correctamente y ejecutar cada tarea de acuerdo con los estándares establecidos ayuda a avanzar hacia operaciones más seguras, confiables y eficientes… En minería, prevenir es cuidar la vida y hacer las cosas bien.